Fundación Ceres ha anunciado en la mañana de hoy lunes, 29 de enero, la finalización de las obras del Recurso Habitacional en sus instalaciones. Un proyecto nacido “de la necesidad de crear un recurso para las personas que no tienen una solución inmediata a su situación de adicción y/o patología dual y sin hogar” y donde “las familias o las propias personas acuden a la entidad en busca de una solución mientras se les concede una plaza residencial en la comunidad terapéutica o en cualquier otro centro residencial”, ya sea de adicciones o salud mental. Un proceso que puede tardar mas o menos en resolverse y al que la Fundación Ceres ha querido dar respuesta por “la urgencia que presentan muchas personas y/o sus familias”.
La iniciativa surgió fruto del conocimiento técnico de la Fundación tras 26 años de trabajo en materia de adicciones, mediante programas de prevención, y su labor en el Centro de Comunidad Terapéutica, así como en el Centro de Día de Adicciones. Por ello, se encontró la necesidad de este recurso que “seguirá el modelo de recuperación” y donde la persona “será protagonista del proceso como un agente activo y no en un receptor de cuidados”. Para ello, explica la Fundación, “se trabajarán no sólo aspectos farmacológicos sino actividades de la vida diaria, psicomotricidad, psicoeducación, habilidades sociales, ocio y tiempo libre”. Fundación Ceres ha respaldado estas actuaciones en datos, ya que “es evidente el problema que existe de personas sin hogar en Castilla-La Mancha”, por lo que se está preparando el diagnóstico de la Estrategia de Atención Integral para Personas Sin Hogar, donde Ceres participa. Un proyecto para dar respuesta a las 17.772 personas que de media diaria se alojaron en centro de atención a personas sin hogar durante 2020, según datos del INE, y que están especializados, fundamentalmente, en mujeres víctimas de violencia de género y en inmigrantes. Por ello, Ceres afirmaba que “se necesitan recursos para personas consumidoras con patología dual” y donde las situaciones mas frecuentemente atendidas se deben a adicción a drogas, seguidas de no alcohol con un 18,5% y adicción al alcohol con un 12,9%, donde Castilla-La Mancha cuenta en la actualidad con “un número de plazas disponibles significativamente baja, con 407 y una ocupación media del 85,4%”.
Además, y según el Observatorio de Pobreza, Desigualdad y Exclusión de EAPN, son 514.452 las personas que ya se encuentran en riesgo de pobreza en Castilla-La Mancha y un total de 193.210 quienes ya están en situación de pobreza severa. A estos datos, añade la Fundación, y según el informe de 2021 de «El estado de la pobreza en España de EAPN», la tasa de pobreza a nivel nacional ha aumentado un 3%, siendo concretamente Castilla-La Mancha una de las comunidades afectadas. A su vez, los datos confirman que hay mas jóvenes y más mayores sin hogar, así como una mayor cronificación de las situaciones de sinhogarismo y de la búsqueda de empleo, según el Observatorio Europeo de Sinhogarismo y la 1ª Estrategia Nacional Integral Para Personas Sin Hogar. Es por ello que desde Fundación CERES “se está trabajando para realizar una campaña de comunicación de cara a informar a la sociedad sobre los servicios que ofrecerá el nuevo Recurso Habitacional” en un proyecto y un recurso financiado por la Unión Europea Next GenerationEU, Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, Ministerio de Sanidad, a través de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, y por el Ayuntamiento de Tomelloso.







