Si hay un nombre que se repite a diario en Tomelloso es el suyo: Feliciano Martínez. Miles de productos de panadería y bollería salen de sus instalaciones cada día desde aquel marzo de 1985 aunque, como él mismo afirma, “sin los 45 trabajadores que somos esto no sería posible y todo funciona gracias a ellos”. Productos de primerísima calidad cuyo protagonista estos días será el tradicional hornazo de San Marcos. Apasionado de la Romería, reconoce que con su trabajo como panadero “es más complicado celebrarla, aunque cuando terminamos la faena vamos directamente a Pinilla”. Nos acercamos a conocerle más y a descubrir la historia, la receta y el proceso de elaboración del hornazo del que prepararán cerca de 6.000 unidades entre el miércoles y el domingo de Romería. Un trabajo incansable en estos días para cumplir la demanda del dulce típico del día de San Marcos que hoy celebramos y del que confiesa “sentir la responsabilidad de cumplir con los clientes” todos los días, especialmente en esta celebración tan especial para Tomelloso.
En Tomelloso Hoy: FELICIANO MARTÍNEZ
Tomelloso Hoy: ¿Cómo van los preparativos para la Romería 2024 de Tomelloso?
Feliciano Martínez: Con muchísimo trabajo. Desde las 2 de la mañana que llego aquí, no paramos para atender la demanda de cada día, a la que ahora se suma el tradicional hornazo de San Marcos.
T.H: ¿Cuántos hornazos vais a preparar durante estos días?
F.M: Desde el miércoles que hicimos 3.500 y hasta el domingo de Romería que también haremos podemos estar hablando fácilmente de 6.500 hornazos.
T.H: ¿Qué ingredientes tiene este dulce tan típico de nuestra tierra?
F.M: El hornazo lleva harina, azúcar, huevos, mantequilla, y aromatizante de naranja y limón. Ingredientes fundamentales que no han faltado nunca en nuestros hornazos.
T.H: ¿Cómo es el proceso de elaboración del hornazo?
F.M: Primeramente, se hacen las bolas de masa, y se deja reposar entre media hora y cuarenta y cinco minutos. Después se empiezan a aplastar, se les añade el huevo y se pasan a fermentar. Dentro de la cámara están media hora y después al horno unos quince minutos. Es un proceso lento para que cojan bien los sabores de todos los ingredientes que lleva.
T.H: ¿Cuántos años lleváis preparándolo?
F.M: Yo empecé en marzo de 1985, aunque mi padre fundó su panadería en 1960. Desde entonces no hemos faltado ni una sola Romería a preparar el hornazo.
T.H: ¿Conocéis la historia del hornazo? ¿Por qué lleva un huevo?
F.M: Literalmente, y perdón por la expresión, el Día de San Marcos es para «atar los testículos al diablo», según tengo entendido. Antes es cierto que llevaba una cruz también por ese motivo, pero tuvimos que quitarla porque ese detalle por sí sólo nos daba muchísimo trabajo. Eso sí, el sabor y el proceso de elaboración sigue siendo el mismo.
T.H: ¿Os piden hornazos diferentes o innovadores?
F.M: Es cierto que existen otros tipos de hornazos, pero a nosotros los que nos piden son los tradicionales. Además, si tuviesen más añadidos, como por ejemplo colores, el precio se dispararía. A la gente le gusta lo de toda la vida, y la verdad que por color, aroma y sabor merece seguir siendo el mismo hornazo de siempre.
T.H: A quien nunca lo haya probado, ¿cómo describirías el hornazo en pocas palabras?
F.M: Textura, olor, tradición, ¡y también una rica contradicción!. Siempre lo he pensado, ¿por qué un huevo, que necesita sal, tiene que estar en una torta que lleva azúcar? Pero bueno, la tradición manda y con ella cumplimos.
T.H: ¿Y en todos estos años os ha ocurrido alguna anécdota que merezca la pena contar?
F.M: Claro, ¡y además la primera Romería! Fue algo fruto de la inexperiencia, ya que llevábamos abiertos tan solo un mes. Resulta que pusimos los huevos como es típico en el hornazo. Pero se nos olvidó un pequeño detalle: los pusimos sin cocer (risas). Así que tuvimos una Romería de huevos que apenas estaban hechos con el calor del horno. ¡Vaya bronca nos echaron! Menos mal que al año siguiente la gente volvió a darnos su confianza y ya nunca más nos volvió a pasar.
T.H: ¿Qué ambiente se respira esta Romería? ¿Estáis recibiendo muchos encargos?
F.M: ¡Muchísimos! Pensábamos que este año sería más flojo, pero nada que ver. Los hornos están a su máxima capacidad para cumplir con todos los encargos y que la gente pueda celebrar la Romería con nuestros productos. Requiere de mucho esfuerzo y coordinación, porque nuestra producción se puede incrementar estos días por tres, fácilmente.
T.H: Como tomellosero, ¿qué es para ti la Romería de Tomelloso?
F.M: ¡Es la leche! Una fiesta muy, muy grande de nuestra localidad. Ahora, por el trabajo, la empresa y las prisas lo vivo de otra manera, ¡pero antes he llegado a ir a la Romería con mi propio caballo!. Eso sí, en cuanto acabamos de aquí, nos vamos para Pinilla a tomarnos algo y a disfrutar con el resto de la gente.
T.H: Y como panadero, ¿qué supone para ti que mucha gente os elija para un alimento tan recurrente y esencial como es el pan y el hornazo?
F.M: Es una responsabilidad muy grande en Romería y el resto del año. Lo digo siempre: sin los 45 empleados que forman parte de este proyecto, no sería posible cumplir con los estándares de calidad y estar a la altura lo que nos demandan los clientes. La gente dice “el pan de Feliciano”, pero los compañeros hacen un esfuerzo inmenso que quiero reconocerles. Hay gente que lleva conmigo más de 30 años.
T.H: ¿Tienes pensado algo para pedirle a la Virgen de las Viñas este año?
F.M: ¡Ah! Muchas cosas tengo que pedirle. Pero fundamentalmente que podamos seguir con el negocio otros cuantos años más. Es duro, conlleva mucha responsabilidad, pero es muy satisfactorio elaborar productos que la gente consume todos los días.
T.H: Estamos deseando probar el hornazo en el día de San Marcos, ¡Feliz Romería!
F.M: ¡Feliz Romería para todos y viva la Virgen de las Viñas!

































excelente trabajo el que desarrollan todos los trabajadores en la panadería. felicidades y muy buen artículo.