Para abordar la prevención, detección e intervención temprana del suicidio, Fundación Ceres ha puesto en marcha la tercera edición del proyecto «Renaceres». Debido a la falta de una Estrategia de Prevención y Atención del Suicidio en España, la iniciativa se centra en la implementación de acciones destinadas a la prevención e intervención de la conducta suicida. Para lograr dicho objetivo, explican desde Ceres, se aborda la prevención del suicidio a través de la sensibilización y concienciación y, seguidamente, se realizan intervenciones psicológicas individuales para personas con perfil de riesgo de conducta suicida e intervenciones grupales. Actualmente, el suicidio se ha convertido en la enfermedad invisible del siglo XXI, posicionándose como primera causa de muerte externa y cobrando un total de 3671 vidas, siendo el 75,5% hombres y el 24,5% mujeres, según el Instituto Nacional de Estadística. A su vez, la Organización Mundial de la Salud ha designado la prevención del suicidio como una prioridad internacional, alienándose con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
En palabras de Fundación Ceres, “es de vital importancia abordar este fenómeno para evitar la pérdida de vidas y mitigar el sufrimiento de las victimas indirectas, como lo son los familiares y las redes sociales de los afectados”. Bajo el nombre «Renaceres: Prevención e intervención en conductas suicidas», la entidad pretende abordar la prevención, detección e intervención temprana del suicidio debido a la falta de una Estrategia de Prevención y Atención del suicidio en España. Se trata de un proyecto subvencionado por la convocatoria de «Programas de Promoción y Prevención Salud Mental» de la Fundación Sociosanitaria de Castilla-La Mancha. Así, la iniciativa contempla un completo programa de siete actividades que permiten sensibilizar y concienciar en materia de suicidio con sesiones psicoeducativas y la formación al equipo docente de los centros educativos de la provincia de Ciudad Real, así como grupos de apoyo mutuo para personas con un perfil de riesgo de conductas suicidas y sus familiares, intervenciones psicológicas individualizadas para personas en riesgo, y a lo que se suma un foro de aprendizaje común online con el título «El suicidio deja de ser tabú». Todas las actividades van dirigidas a población joven, familias, docentes, profesionales, personas del colectivo LGTBIQ+, mujeres y población general.
Por su parte, Fundación Ceres quiere dejar huella a través de una actividad muy especial titulada «Hablemos de suicidio», una iniciativa innovadora que busca ofrecer información relevante y basada en la evidencia científica. Gracias a las llamadas «píldoras informativas», se podrá constituir “una fuente de conocimiento digital dirigido tanto a profesionales como a personas interesadas en comprender conceptos básicos sobre el suicidio”. De ese modo, “se brindarán herramientas para gestionar situaciones difíciles, pautas para una comunicación efectiva y de apoyo, así como directrices para afrontar situaciones de duelo y recursos de ayuda e interés”. Además, se focalizará en la población joven, incluyendo información sobre la regulación emocional en redes sociales.







