Como cada 15 de agosto, se ha vuelto a vivir la emocionante traída de la Virgen de las Viñas a Tomelloso, donde permanecerá hasta que concluya la Feria y Fiestas que se celebrará en su honor desde el próximo 24 de agosto. Acompañada por cerca de mil devotos, la Virgen de las Viñas ha salido del Santuario de Pinilla poco después de las siete y cuarto de la mañana, en dirección a la Iglesia de la Asunción. En primer lugar, encabezando la hilera de acompañantes, se encontraban Alejandro Ramírez, presidente de la Hermandad de la Virgen de las Viñas, así como Javier Navarro, alcalde de Tomelloso. También han seguido a la Patrona los concejales del equipo de gobierno y del grupo socialista. Antes de la salida y, gracias a Jesús Sánchez panaderos, se ha ofrecido un chocolate con tortas para el público presente.
Como viene siendo habitual, el traslado ha vuelto a dejar imágenes cargadas de simbolismo. La Virgen se ha girado para despedirse de su Santuario al llegar al puente de la Autovía de los Viñedos y, minutos después, ha protagonizado el esperado encuentro con San Isidro a las puertas de su ermita. Ha sido precisamente tras ese momento cuando, ante la amenaza de lluvia, los miembros de la Hermandad Virgen de las Viñas han decidido proteger la imagen con un plástico para evitar que pudiera verse afectada si finalmente descargaba la tormenta.
La lluvia, sin embargo, ha dado una tregua durante todo el recorrido. A medida que la Virgen ha avanzado por la Avenida Virgen de las Viñas y la calle Socuéllamos, cada vez han sido más los vecinos que se han incorporado al recorrido. Precisamente, cuando la imagen ha alcanzado el final del recorrido, han comenzado a caer las primeras gotas. Así pues, la lluvia ha impedido que pudiera celebrarse en la Plaza de España el tradicional Voto del alcalde y la eucaristía de bienvenida, por lo que ambos actos han tenido que trasladarse al interior de la Parroquia de la Asunción.
Ya en el templo, Javier Navarro ha renovado el Voto que cada año realiza el alcalde de Tomelloso a la Patrona, un discurso en el que ha vuelto a poner el foco en algunos de los principales retos y preocupaciones de la sociedad tomellosera. El alcalde ha comenzado recordando que, tras la conmemoración el pasado año del 450 aniversario de la Parroquia de la Asunción, la Virgen de las Viñas sigue siendo «el faro que guía nuestros pasos y la estrella que ilumina el destino de cada familia de Tomelloso», renovando así el compromiso de fidelidad de Tomelloso con su Patrona.
Uno de los asuntos centrales de su intervención ha sido, como es habitual, la situación del campo. Javier Navarro ha recordado la incertidumbre que provocó la sequía durante el pasado año y le ha agradecido las lluvias registradas en los últimos meses, confiando en que se traduzcan en una buena vendimia para los agricultores. Al mismo tiempo, ha apelado a la responsabilidad en el uso de un recurso tan imprescindible como el agua.
El Voto ha tenido un marcado carácter social. El alcalde ha tenido un recuerdo para quienes han perdido sus cosechas o sus viviendas, así como para las personas afectadas por las DANAs e incendios que han golpeado distintos puntos de España. También ha pedido consuelo para quienes atraviesan momentos difíciles y esperanza para quienes más lo necesitan.
Durante su intervención, Javier Navarro ha mostrado su preocupación por la soledad que padecen muchos jóvenes pese a vivir permanentemente conectados, defendiendo la importancia de preservar la comunicación dentro de las familias para que «el brillo de las pantallas» no sustituya la cercanía entre padres e hijos.
También ha dedicado unas palabras a los mayores, reivindicando el papel que desempeñan en la sociedad y asegurando que «un pueblo que respeta a sus mayores es un pueblo con alma», al tiempo que ha reclamado que ninguna persona mayor tenga que afrontar en soledad la última etapa de su vida.
El empleo, la convivencia y la integración también han estado muy presentes en un discurso en el que Javier Navarro ha defendido la necesidad de seguir generando oportunidades para los jóvenes y apostando por un Tomelloso abierto, acogedor y capaz de integrar a quienes llegan para trabajar y desarrollar aquí su proyecto de vida.
El alcalde ha concluido su intervención elevando una plegaria por la paz y por todas las personas que han perdido a un ser querido, pidiendo a la Virgen de las Viñas que siga protegiendo a Tomelloso y a todos sus vecinos.
































































