Los ciudadanos de la localidad ciudadrealeña de Torre de Juan Abad todavía siguen con el susto en el cuerpo después de lo ocurrido el pasado domingo, 20 de agosto, durante la procesión de su patrona, la Virgen de la Vega. Aunque todo estaba saliendo según lo previsto durante el tradicional recorrido, de tres horas de duración, que une el santuario de la Virgen de la Vega con la iglesia del municipio, la imagen estuvo a punto de caerse al suelo. Todo ocurría en torno a las diez de la noche, cuando los devotos intentaban entrar con la patrona a gran velocidad en la parroquia. Unos últimos metros de procesión que suelen ser complicados porque, según manda la tradición, en ese mismo lugar debe haber una veintena de personas que se resiste a la entrada de la Virgen de la Vega en la iglesia, creando una cadena humana para impedir el paso. En ese momento, uno de los cuatro porteadores de la imagen resbalaba en uno de los escalones del templo, provocando que el trono estuviera a punto de caerse al suelo, algo que impidieron varios ciudadanos que se congregaban a las puertas de la parroquia, entre los gritos de susto del público asistente. Además de las siguientes imágenes del momento, según ha publicado Castilla-La Mancha Media, a través de su cuenta @CMM_noticias de la red social Twitter, aunque varias personas caían al suelo, no hubo que lamentar heridos ni tampoco daños materiales. Esto quiere decir que, a día de hoy, la la Virgen de la Vega descansa en el interior de la Iglesia de Nuestra Señora de los Olmos de Torre de Juan Abad.
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