Según ha publicado el periódico digital El Semanal de La Mancha, durante los últimos días se habrían producido una sucesión de atracos en los establecimientos de telefonía móvil de la conocida marca Orange situados tanto en Tomelloso como en las localidades ciudadrealeñas de Puertollano y Alcázar de San Juan. En el caso de la tienda de nuestra localidad, situada en la Avenida Antonio Huertas, todo ocurría pasadas las doce del mediodía del pasado lunes, 22 de enero, cuando accedían a la misma cuatro hombres, de nacionalidad marroquí que, a cara descubierta, se llevaban los terminales que estaban expuestos en los mostradores, sin mediar palabra alguna ni con las dependientas ni con los clientes que, en ese momento, se encontraban en el interior del local. A su salida, a los ladrones les esperaba un vehículo negro con matrícula francesa que, previamente, había estado aparcado en la Calle Orense y que se dirigió, tras la huida, hacia el Paseo San Isidro de Tomelloso. Se trata del mismo modus operandi que sólo un día después, el martes, 23 de enero, utilizaban en el establecimiento situado en la Calle Emilio Castelar de Alcázar de San Juan, en pleno horario comercial, con clientes en el interior del establecimiento, así como con la vía repleta de peatones, que intentaron evitar la huida de los ladrones sin éxito.
De hecho, era un vecino de sesenta años, que regenta un negocio anexo al de la tienda de móviles, quien conseguía recuperar parte del botín al hacer que uno de los asaltantes se cayera al suelo. Previamente, habían sido tres los hombres, en este caso encapuchados, los que accedieron a la tienda de Orange, sustrayendo más de tres mil euros en terminales. Ocurría alrededor de las siete de la tarde, según han narrado las propias dependientas de la tienda a la Cadena Ser, asegurando que «todo sucedió muy rápido y que los encapuchados sabían cuáles eran los teléfonos de mayor valor, llegando a introducirse hasta el almacén, aunque no tuvieron tanta suerte al encontrarse el resto del material dentro de una caja blindada». Tras el atraco, los delincuentes salieron del establecimiento y se marcharon en el vehículo que un cuarto individuo tenía arrancado. Los testimonios de los testigos presentes aseguran que «escucharon un ruido ensordecedor y que la gente vio cómo los delincuentes estaban rompiendo las vitrinas de la tienda con unas barras, todo ello con gente dentro comprando y otros tantos que pasaban por la puerta que estaban impactados y paralizados». Al parecer, en la huida, «salió todo el mundo a por ellos y un hombre los enganchó, pero se les escapó, haciendo que por el camino se le cayeran dos o tres móviles al suelo que luego trajeron a la tienda». Además, durante esa misma mañana, utilizando el mismo método, los delincuentes también asaltaron la tienda Orange de Puertollano.








