En la tarde de ayer, 9 de octubre, la Plaza de España de Tomelloso acogió un acto en defensa del Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra hoy. Al acto acudieron miembros del equipo de gobierno municipal encabezados por el alcalde Javier Navarro, así como concejales de la oposición. También asistieron María Teresa Marín, Directora General de Humanización y Atención Sociosanitaria y Mari Carmen Navarro, Presidenta de la asociación Puertas Abiertas de Tomelloso. La banda Santa Cecilia de Tomelloso también quiso colaborar en el acto con música en directo.
Durante el acto se leyó un manifiesto en pro de la Salud Mental y el Ayuntamiento lució colores verdes, símbolo asociado a esta enfermedad. Después, María Teresa Marín atendió a los medios a los que recordó que a este tipo de iniciativas “se suman mas de 100 países en todo el mundo”, a fin de defender “un derecho universal y un derecho para todos”, que este año, como citó, “coincide con el 40 aniversario de la Confederación de Salud Mental en España” que contribuyó, en 1983, a la adopción de todas las medidas que contribuyeran a la mejora de la calidad. El fin último de este acto, en palabras de Marín, es “para visibilizar y dar voz a las demandas y necesidades de personas con un trastorno mental”, del que ha lamentado que “cada vez se da en personas más jóvenes”.
Mari Carmen Navarro, presidenta de Puertas Abiertas, señaló la temática de este año con el lema “Salud mental, salud mundial. Derecho universal”, que como denunció, dicho derecho “aún se está vulnerando, con prácticas como las contenciones físicas, atando a enfermos a camas; contenciones mecánicas, inyectando medicación o sedante; con ingresos involuntarios, que son una privación de libertad o desinformación tanto al paciente y las familias”. Navarro recordó que estas prácticas “son declaradas torturas por la ONU”.
El alcalde, Javier Navarro, también quiso dedicar unas palabras a “ensalzar la labor de asociaciones como Puertas Abiertas u otras entidades, cuyo trabajo se ha visto agravado por la pandemia de COVID-19”, señalando que “se ha recorrido un largo camino, y queda un largo camino por recorrer”. Javier Navarro ha indicado la importancia de que estos actos no se limiten “a la lectura de un manifiesto o encendido de lunes, sino que sean las administraciones locales y regionales las sensibilicen y visibilicen estas enfermedades” a fin de “aminorar las secuelas de los trastornos mentales”.















