La Guardia Civil ha llevado a cabo la denominada Operación Pinolillo, centrada en la investigación de una serie de robos con fuerza cometidos en establecimientos públicos de la localidad de Tomelloso. Los autores accedían a los locales tras romper los escaparates utilizando tapaderas de alcantarilla, para posteriormente sustraer las cajas registradoras con el dinero en efectivo.
La investigación se inició a raíz de las denuncias presentadas por los propietarios de los establecimientos afectados, quienes alertaron de varios robos ocurridos durante la noche entre los meses de septiembre y octubre. Según las pesquisas, los implicados retiraban previamente las tapaderas de alcantarillas de la vía pública, que empleaban después para fracturar los cristales de los escaparates y acceder al interior de los locales.
Desde el primer momento, la Guardia Civil puso en marcha las gestiones necesarias para el esclarecimiento de los hechos, resultando clave la colaboración ciudadana. Gracias a ello, se logró reunir un conjunto de indicios suficiente para identificar a los presuntos autores, algunos de ellos menores de edad.
La operación se desarrolló en tres fases, ejecutadas en los meses de septiembre, octubre y diciembre. Para su culminación fue necesaria la colaboración de la Guardia Civil de Murcia, ya que dos de los menores investigados se habían trasladado a la localidad de Alcantarilla con la intención de eludir la acción de la justicia.
Como resultado final, se procedió a la detención de tres personas, una de ellas menor de edad, y a la investigación de otras tres, dos también menores, como presuntas responsables de ocho delitos contra el patrimonio. Tanto las diligencias como los detenidos fueron puestos a disposición de los Juzgados de Instancia de Tomelloso y de la Fiscalía de Menores de Ciudad Real.








