Esta tarde ha tenido lugar uno de los actos más importantes dentro de la Feria y Fiestas, en el que Tomelloso ha entregado los reconocimientos a los Viñadores de este año 2026. A las siete en punto de la tarde de hoy jueves, 27 de agosto, con un patio de butacas prácticamente lleno de público, subían al escenario del Teatro Municipal Marcelo Grande las personas galardonadas como Viñadores en su edición número treinta. Se trata de Ganadería Emilio Poveda e Hijos, representado por Emilio Poveda, en el ámbito de la agricultura, así como de la Asociación Amigos de las Cuevas, dentro del ámbito cultural. Además, en el ámbito de acción social, el galardón ha recaído en La Valiosa, mientras que la Mercería Tere Pelayo, ha sido reconocida en el sector empresarial. Por último, el Viñador de Honor, elegido por Javier Navarro, alcalde de Tomelloso, ha recaído en Marieli Blanco. Una gala que comenzaba con las palabras de la presentadora, Mari Carmen Lomas, acompañado por la música del tenor José Hernández, interpretando a lo largo de la noche piezas escogidas para cada uno de los premiados.
El primero en recibir esta distinción ha sido Emilio Poveda, de Ganadería Emilio Poveda e Hijos, en reconocimiento a su compromiso con el sector primario. Sus instalaciones han sido recientemente robotizadas para adaptarse a los nuevos tiempos y avanzar hacia una ganadería más moderna y eficiente.
El galardón en el ámbito de la agricultura ha contado con el apadrinamiento de José Ramón Ruiz, amigo de Emilio de toda la vida, quien ha querido poner en valor tanto sus cualidades humanas como su trayectoria empresarial. «Es un gran hijo, un gran marido y la mejor persona que he conocido en mi vida», ha señalado emocionado el padrino del galardonado.
Visiblemente emocionado, Emilio Poveda ha recogido la distinción y ha dedicado unas palabras de agradecimiento a su familia, destacando que el trabajo ocupa un lugar fundamental en su vida y que se siente plenamente feliz con la labor que desempeña. Por ello, ha asegurado que «no hay nada mejor que mi pueblo me otorgue este premio».
El segundo galardón de la noche ha sido el Viñador en el ámbito cultural, que este año ha recaído en la Asociación Amigos de las Cuevas, representada por José María Díaz. “Hay lugares que, más que una historia, guardan la memoria de un pueblo, y las cuevas de Tomelloso son uno de ellos”, señalaba la presentadora durante la entrega.
La encargada de amadrinar a José María ha sido Sonia García Sobriet, hija del ilustre tomellosero Francisco García Pavón, quien ha explicado los motivos que llevaron al galardonado a abanderar la conservación y puesta en valor del legado de las cuevas de Tomelloso. Según ha relatado, cuando José María comenzó a visitar estos espacios a finales de los años ochenta, se encontró con que la mayoría permanecían abandonados y descuidados. Una situación que, con el paso del tiempo, la población había asumido como consecuencia de la modernización del sistema productivo y la creación de las cooperativas.
“José María vio que el motor económico de Tomelloso en una época se estaba perdiendo”, ha señalado Sonia García Sobrino, poniendo en valor la labor desarrollada desde entonces para preservar este importante patrimonio local.
Un mensaje que el propio José María Díaz ha reforzado durante su intervención. El galardonado ha recordado cómo, cuando comenzó a adentrarse en las cuevas, “parecía que las cuevas me estaban llamando”. Ha asegurado que en ningún momento buscaba un interés personal, sino que su objetivo era preservar una parte fundamental de la historia y la identidad de Tomelloso.
Tere Pelayo y su hija Belén Puerta han sido las terceras protagonistas en recoger esta distinguida distinción, que reconoce su trayectoria en el ámbito empresarial al frente de un negocio familiar con más de 40 años de historia.
Las homenajeadas han estado apadrinadas por Jesús, hijo de Teresa, quien, durante su discurso, ha puesto en valor la valentía de su madre cuando decidió emprender y abrir el negocio, así como el amplio conocimiento que ya entonces tenía del gremio. También ha destacado la importancia del pequeño comercio en la localidad como elemento fundamental para mantener vivo el carácter emprendedor y la identidad tomellosera.
Visiblemente emocionada, Tere Pelayo ha recordado que la idea de poner en marcha el negocio fue suya, aunque ha querido dejar claro que, desde el primer momento, fue «una idea de toda la familia». También ha tenido un recuerdo muy especial para sus clientas, tanto para las que continúan a su lado como para aquellas que, desgraciadamente, ya no están. De todas ellas ha asegurado que, más que clientas, han sido «amigas».
Tere también ha puesto el toque de humor a la noche al recordar algunas de las anécdotas vividas durante tantos años detrás del mostrador. Entre ellas, la de una clienta que acudió buscando «bacon agresivo», cuando en realidad se refería a velcro adhesivo, o las ocasiones en las que le solicitaban prendas en un particular color «rosa furcia».
Después ha tomado la palabra Belén, quien actualmente está al frente de la mercería. Con emoción, ha señalado que «ahora se habla mucho de vocación y de hacer tus sueños realidad y yo puedo decir que he cumplido mi sueño y esta es mi vocación».
Belén también ha dedicado unas palabras de cariño a Alicia, la persona que la acompaña en el día a día del establecimiento y que lleva trabajando junto a ella treinta años. «Es mi familia sin tener el mismo apellido», ha afirmado, poniendo de manifiesto el vínculo que han construido durante estas tres décadas.
Para finalizar, Belén ha querido hacer extensivo el reconocimiento a sus clientas y al resto de comercios de Tomelloso, especialmente en un momento que, como ha señalado, «no es una etapa buena» para el pequeño comercio. Un premio que, más allá de reconocer una trayectoria empresarial de más de cuatro décadas, pone en valor la dedicación, el esfuerzo y los vínculos personales que se han tejido alrededor de este negocio familiar.
La Valiosa, ejemplo de inclusión social y laboral impulsado por AFAS y Sánchez Panadería, ha sido galardonada en el ámbito social por demostrar que «no existen manos pequeñas ni grandes, sino manos valiosas cuando alguien confía en ellas», como ha indicado la conductora del acto.
Un reconocimiento que pone en valor un proyecto basado en la inclusión, la confianza y, sobre todo, en las capacidades de las personas. Por ello, el encargado de apadrinar este premio ha sido Jesús Sánchez, representante de Sánchez Panadería, una de las entidades impulsoras de La Valiosa.
Han sido Ángel y Juani, trabajadores de La Valiosa, los encargados de subir al escenario para recoger el galardón. Ángel fue el primero en tomar la palabra y centró su intervención en una palabra que considera fundamental: “confianza”. Para él, uno de sus mayores orgullos es comprobar que los clientes regresan cada día. “Eso significa que confían en nosotros”, ha señalado.
Juani, por su parte, ha puesto el foco en la normalidad con la que viven su trabajo. “Cuando me levanto y me pongo el uniforme no pienso en un programa social, sino en mi trabajo”. Su deseo, ha asegurado, es que los clientes los valoren por lo que hacen y por la calidad de aquello que ofrecen: “Queremos que nos elijan por nuestro trabajo y por la calidad de nuestros productos. Y cuando alguien vuelve, siento que estamos haciendo las cosas bien y que el cliente confía en mí”.
Unas palabras que resumen el verdadero espíritu de La Valiosa: ser reconocidos no por formar parte de un programa de inclusión, sino por el trabajo que realizan cada día, por su profesionalidad y por la confianza que consiguen generar en quienes les eligen.
Viñadora de Honor – Marieli Blanco
La última distinción, ha sido la de Viñadora de Honor, que ha recaído en Marieli Blanco, por su amplia trayectoria en la enseñanza, la interpretación y la difusión de la música, además de dirigir la Coral del Conservatorio de Tomelloso y el Conservatorio de Municipal de Música «Luis Osuna Migallón». Su padrino, como manda la tradición, ha sido el alcalde de Tomelloso, Javier Navarro, destacando la importancia de la música en la identidad cultural de la ciudad y la extraordinaria trayectoria de la homenajeada. Definiendo a Tomelloso como una “cuna inagotable de talento” además de subrayar que la música constituye una parte esencial de la vida cultural de la localidad, gracias a sus bandas, agrupaciones, escuelas y diferentes manifestaciones musicales.
Sobre Mariel Blanco, ha puesto en valor toda una vida dedicada a la música, la enseñanza, la interpretación y la difusión cultural, destacando su labor como pianista y, especialmente, su compromiso al frente del Conservatorio Municipal de Música Luis Osuna Migallón. Resaltando su capacidad para transmitir a varias generaciones no solo los conocimientos musicales, sino también el sentimiento y la sensibilidad asociados a la música.
Asimismo, ha destacado su trabajo al frente de la Coral del Conservatorio de Tomelloso, convertida, según ha señalado, en un referente y en una auténtica embajadora de la cultura local, con actuaciones durante décadas tanto en la ciudad como en otros escenarios..
Finalmente, manifestó su orgullo, tanto como alcalde como tomellosero, por entregarle la distinción de Viñadora de Honor, como reconocimiento a una trayectoria vinculada estrechamente al desarrollo musical y cultural de Tomelloso.
Después la Coral del Conservatorio de Tomelloso, ha dado una sorpresa a Marieli Blanco subiéndose al escenario a interpretar una canción junto a ella.













































