De nuevo, nos encontramos ante un nuevo 17 de enero, fecha señalada en el calendario por todos los vecinos de Tomelloso. San Antonio Abad, más conocido popularmente como San Antón, viene a marcar el mes de enero en nuestra ciudad con sus tradicionales hogueras y bendición de animales.
Una de las festividades más antiguas que se siguen celebrando a día de hoy, pues hay fuentes históricas que ya nos hablan de las fiestas de San Antón en 1904, concretamente en el periódico «El Obrero». Aun así, la fiesta de San Antón tiene mucha más antigüedad, por no hablar del origen de la devoción a San Antonio Abad, para la cual deberíamos remontarnos a los siglos XVII y XVIII, como bien ha revelado el historiador Don Luis de Medrano.
San Antón siempre ha sido especial en Tomelloso. Antiguamente las familias venían desde el campo para festejar al santo patrono de los animales. Eran días grandes: se enjalbegaban las casas, se limpiaban y se cambiaban mantelerías, cortinas, etc… se preparaban grandes comidas y un ambiente festivo inundaba las calles. La participación era masiva, especialmente en las hogueras, para pedir a San Antón su protección sobre los animales, pero también por la protección de las propias personas.
Las hogueras de Tomelloso es algo singular. Todo el pueblo arde la noche de las hogueras, para honrar y festejar a San Antón. Cualquier persona que salga a la calle podrá apreciar el olor a lumbre, incluso el humo que inunda toda la población. Sin duda es una de nuestras fiestas más arraigadas en el corazón de los tomelloseros. Ese fuego purificador que ya en el siglo XIII sanó a tantas personas de aquella epidemia provocada por el pan de centeno en mal estado, y que gracias a la intercesión de San Antón y la ayuda de los monjes de su orden hospitalaria consiguieron erradicar.
Las fiestas de San Antón continúan cada año creciendo más gracias a su nueva junta directiva presidida por Florentino Guijarro López, que cada año cuenta con algún acto nuevo para enriquecer esta festividad, que en su día fue festivo local (nos deja entre ver la importancia de San Antón). Este año son numerosas las novedades: pasacalles, concurso de remolques con colmo de cepas, tapeo de San Antón, desfile de reatas… y muchas actividades más, por no hablar del extenso programa de cultos para venerar la imagen del santo que estos días se encuentra en la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora sobre un imponente altar.
Y no es para menos para un santo tan importante que nos enseñó un modelo de cristianismo basado en el amor más profundo a Dios, dejando todos sus bienes a los pobres y retirándose al desierto para vivir en contacto con el Señor y alejado de toda tentación. Su ejemplo sirvió para el resto de monjes que fueron conocidos como «del desierto». San Antón es considerado por su entrega como el padre del monacato, además del patrón de los enterradores.
Es mi deseo que esta tradición no se pierda nunca, y que cada vez vaya en aumento para recuperar el lugar que en antaño tuvo. Nuestras tradiciones y costumbres son nuestro bien más preciado. Que San Antón nos proteja y nos acompañe siempre.
Feliz Día de San Antón.
¡¡VIVA SAN ANTÓN!!
Francisco Navarro Carretero.
Tesorero de la Hermandad San Antonio Abad de Tomelloso.








