El portavoz adjunto del Partido Popular en las Cortes de Castilla-La Mancha, Santiago Serrano, en una rueda de prensa celebrada en Tomelloso, ha criticado el canon del agua impulsado por el presidente regional, Emiliano García-Page, al que ha calificado de “impuesto inventado con un único fin recaudatorio», añadiendo que se trata de una medida “sacada de la manga en base a una directiva europea del año 2000″ que, según ha señalado, «no obligaba a su aplicación, como demuestran otras comunidades autónomas que no la han desarrollado». Así pues, según Santiago Serrano, “es un canon que busca meter la mano en el bolsillo de los ciudadanos a través de los ayuntamientos, a los que obliga a ejercer de recaudadores de la Junta”.
De igual manera, el dirigente popular ha subrayado que, en el caso de Tomelloso, «el impacto ronda el millón de euros, una cantidad que los vecinos pagan por abrir el grifo, sin que ese dinero revierta en mejoras para el municipio». Además, ha advertido de que la Junta «está duplicando sus propias previsiones de recaudación porque si para 2025 estimaba ingresar 15 millones de euros, finalmente ha alcanzado los 30 millones, y para 2026 prevén 30 millones, pero mucho nos tememos que esa previsión volverá a superarse”. Santiago Serrano ha enmarcado esta medida en lo que ha definido como un “infierno fiscal”, denunciando «la elevada presión tributaria en una región que aparece como la segunda con mayor tasa de pobreza del país, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), y con la inflación más elevada también del país, con el tremendo impacto negativo que eso supone para la economía de familias y empresas».
Asimismo, ha exigido explicaciones sobre el destino «del 25% de la recaudación que, según la normativa, debería revertir en los ayuntamientos», preguntando «con qué criterios se distribuirán esos fondos y si se priorizarán las necesidades reales de inversión en infraestructuras hidráulicas». Desde el Partido Popular han reiterado su compromiso «de suprimir el canon del agua a partir de 2027 si gobiernan en Castilla-La Mancha«, al considerar que se trata «de un impuesto profundamente injusto que no mejora la calidad de vida de los ciudadanos».
Por su parte, el portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de Tomelloso, Benjamín de Sebastián, ha incidido en que «los tomelloseros ya han abonado, a la Junta cerca de un millón de euros a través del canon reflejado en sus facturas bajo el concepto canon DMA”, y ha criticado que sea el Ayuntamiento, y por tanto los vecinos de Tomelloso, «el que tenga que hacer frente al pago de medio millón de euros para las obras que se están haciendo en el Pantano de Peñarroya, una obra que se va a enterrar, que no va a ver nadie, aunque servirá para garantizar el abastecimiento de agua durante el verano, y que siendo de competencia regional, tal y como recoge la Ley de Aguas regional, por tratarse de una actuación en alta, el gobierno regional ha dicho que la paguen los tomelloseros”. Por ello, lamenta que los tomelloseros «paguen casi un millón de euros y no reciban absolutamente nada a cambio». Por tanto, reclama que estos fondos «reviertan íntegramente en la localidad o, en su defecto, que se suprima dicho canon».
Para finalizar, Benjamin de Sebastián ha puesto el foco «en el impacto que el canon del agua tiene sobre el tejido empresarial, especialmente en el sector agroalimentario, ya que se ha dado el caso de empresas que pagan más por el canon que por el consumo», y ha puesto el ejemplo de una industria local que ha abonado alrededor de 1.000 euros mensuales en concepto de canon DMA, «una cantidad superior a la del consumo de agua». El portavoz del Partido Popular en Tomelloso ha insistido en que se trata de “datos ciertos” y ha exigido, una vez más, «que se revierta la recaudación del canon a los ayuntamientos o que, mejor aún, se elimine».








