La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Ciudad Real juzgará el próximo miércoles 8 de noviembre a un hombre, que responde a las iniciales I.R.M.A, al que se le acusa de un delito de abuso sexual continuado a una mujer con discapacidad psíquica del 65%.
La víctima, nacida en 1996, y según recoge el escrito del fiscal, presenta una minusvalía que le ocasiona un retraso mental ligero, razón por la que fue derivada a un centro ocupacional en 2016 dentro del programa laboral de la asociación a la que asistía con regularidad.
Ya en 2017, un trabajador entró al centro a cubrir una sustitución de limpieza y labores de lavandería. Tras conocer a la víctima, inició una relación cordial con ella que fue a más, llegando a ganarse su confianza.
Aprovechando su minusvalía, llegaron a tener relaciones consentidas vía vaginal, anal y bucal, manteniendo los descansos y tiempos libres del resto de trabajadores para abusar de la mujer en las estancias del centro.
En un descuido, una trabajadora del centro sorprendió a la denunciante “alterada, despeinada y nerviosa saliendo apresurada de la lavandería, a escasos metros del acusado que se encontraba subiéndose los pantalones”.
Tras denunciar los hechos a la dirección del centro, la directora se entrevistó con víctima y acusado, provocando en este último la baja voluntaria y procediendo a interponer la pertinente denuncia el 19 de octubre de 2018 ante el puesto de la Guardia Civil.
Fue entonces cuando las autoridades prohibieron al hombre acercarse a menos de 500 metros de la víctima y a no comunicarse con ella, de forma directa o indirecta. Ahora, la Fiscalía pide para el acusado mantener estas medidas durante 15 años, además de una condena a prisión de 9 años y 3 meses e indemnizar a la denunciante con 30.000 euros en concepto de daño moral. A su vez, la petición recoge que el acusado se someta a programas formativos de educación sexual durante 10 años.







