La investigación avanza para esclarecer la muerte cuatro personas, tres hombres y una mujer, cuyos cadáveres aparecieron ayer en una vivienda del Casco Histórico de Toledo. Según se ha podido conocer hasta el momento, los cuerpos no presentan signos de violencia, tal como ha informado fuentes de la Delegación del Gobierno de Castilla-La Mancha, que precisaba que podrían haberse intoxicado. La hipótesis va en la misma línea que otras fuentes que apuntan a que dicha intoxicación podría haberse debido a un escape de gas o de monóxido de carbono, aunque los hechos están aún por esclarecerse.
El levantamiento de cadáveres se produjo pasadas las 00.30 horas de este miércoles, 20 de marzo, en la vivienda situada en la Cuesta de Santa Leocadia de Toledo, en pleno Casco Histórico de la ciudad. El último de los cuerpos corresponde a una mujer que llevaba varios días fallecida y las primeras versiones recabadas del personal que ha atendido la urgencia apuntan a que dicho cadáver, que estaba en avanzado estado de descomposición, podría corresponder a una persona de en torno a 60 años de edad. Los cadáveres estaban repartidos uno en una habitación, otro en una segunda estancia y los otros dos juntos en el mismo habitáculo y, según se ha podido comprobar, no había desorden aparente en la vivienda. El hallazgo se produjo después de una llamada de alerta de uno de los allegados de los fallecidos, que desde el pasado viernes no tenía noticias del mismo. En el lugar han trabajado médicos forenses acompañados miembros del Cuerpo de Bomberos, Policía Nacional, Judicial y Policía Local que ha llevado a cabo un despliegue en la zona hasta la que se han desplazado dotaciones de servicios funerarios. El alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, ha reaccionado ante este suceso mostrándose “consternado” tras la aparición de los cuerpos y ha señalado que “toca dejar trabajar a los profesionales” a fin de que “se aclaren los hechos que han acontecido para llegar a este desenlace”.







