A través de un escrito dirigido a la Audiencia Provincial de Madrid al que tuvo acceso en exclusiva Europa Press, César Román, más conocido como El Rey del Cachopo, habría detallado por primera vez la localización de los restos mortales de la que era su pareja, Heidy Paz. Hace sólo un año, también reconoció haberla asesinado en agosto de 2018, siendo condenado a quince años de cárcel. En aquel momento, se encontró el torso de Heidy Paz en una de las naves de las que César Román era propietario, ubicada en el barrio madrileño de Usera. Ahora, El Rey del Cachopo relata que mató a Heidy Paz «en el transcurso de una discusión por asuntos económicos» ocurrida en dicha nave. Según su versión, ella habría cogido una pistola pero, cuando él intentó quitársela, «el arma se disparó, muriendo instantáneamente, pues aquel nefasto y único disparo impactó en su cabeza, sin orificio de salida». Justo después, César Román asegura que se puso en contacto con su tío ya fallecido, al comprobar que Heidy Paz había muerto por sus conocimientos médicos, tomando «la tremendamente equivocada y errónea decisión de ocultar lo sucedido, deshaciéndonos del arma y el cadáver, conviniendo que sería Miguel quien lo hiciera, mientras yo simulaba una vida lo más normal posible».
En su escrito, César Román también reconoce que quiere «informar de la localización de los restos mortales no hallados para que las víctimas puedan poner fin a su dolor», indicando que acordaron su enterramiento en una zona ubicada en la localidad toledana de Carranque, de la que era natural Miguel y que conocían desde su niñez. Se trata de «un paraje conocido popularmente como Las Cárcavas, cerca del parque arqueológico, antes de cruzar el puente sobre el Río Guadarrama, en una zona formada por montañitas situadas a unos 500 metros del parking, frente al merendero, a la izquierda del puente, la fuente y el arroyo seco». Aunque el escrito lo acompaña con un plano de la localización, El Rey del Cachopo asegura que «no conoce el lugar exacto dado que no lo acompañó». Añade que pide perdón «a la familia de Heidy por este actuar y con esta explicación no quiero reducir ni aminorar lo más mínimo mi responsabilidad, que asumo absolutamente y con todas sus consecuencias».








