Tomelloso ya se prepara para vivir su Romería en honor a la Virgen de las Viñas. Lo ha hecho, como es tradición, con un emotivo pregón, pronunciado por Bernabé Blanco, junto al nombramiento de José María González como Mayoral de 2026. Una celebración que tenía lugar a las nueve y cuarto de la noche de este sábado, 18 de abril, en el Auditorio López Torres, con la presencia de numeroso público, entre el que se encontraban Javier Navarro, alcalde de Tomelloso, el consiliario, José Ángel Martín, así como Alejandro Ramírez, presidente de la Hermandad de la Virgen de las Viñas. La presentación corría a cargo de Pedro García Ocaña, que explicó el adelanto en la fecha del pregón, una decisión adoptada «tras lo ocurrido el pasado año, cuando la coincidencia con San Marcos dejó la ermita de Pinilla sin presencia suficiente de la Junta Directiva«, asegurando que «creemos firmemente que con este adelanto de la fecha del pregón, cualquiera que acuda desde ahora a Pinilla los viernes de Romería sentirá que tiene siempre a alguien de esta Junta Directiva a su disposición». A continuación, tomaba la palabra el pregonero de la Romería de Tomelloso 2026, Bernabé Blanco, de quien se destacó su trayectoria como gerente de la Asociación de Familiares y Amigos de Personas con Discapacidad (AFAS) desde 1999 y presidente de Fundación Cadisla desde 2025, además de haber sido nombrado Viñador de Honor por el Ayuntamiento de Tomelloso en 2024.
Visiblemente emocionado, Bernabé Blanco comenzaba su pregón reconociendo que «me siento profundamente sorprendido y profundamente agradecido» puesto que «nunca pensé que algún día estaría ocupando este lugar, pronunciando el pregón de nuestra Romería». Además de poner en valor el papel de la Hermandad de la Virgen de las Viñas y de todas las personas que, a lo largo de los años, han contribuido a mantener viva esta tradición, puesto que «ser hermano es sentir que perteneces a una historia que empezó mucho antes que tú y que seguirá cuando nosotros ya no estemos», Bernabé Blanco describió la Romería como una de las señas de identidad de Tomelloso, recordando que «desde hace 81 años, el último domingo de abril no es un día cualquiera», sino «el día en el que más de 30.000 corazones laten al mismo compás». En este sentido, reflejó en su intervención «la esencia de Pinilla», donde «cabe todo, el silencio y el jaleo, la oración y el botellín en la tasca», destacando que «lo sagrado y lo festivo no se estorban, sino que se acompañan». Más allá del carácter festivo, el pregonero incidió en la dimensión religiosa de la Romería, subrayando que «es mucho más que una fiesta», ya que «es un camino de fe, una peregrinación que nos reúne y un verdadero encuentro con María». También, lanzó un mensaje de reflexión sobre el ritmo de vida actual, comparándolo con el trabajo en la viña, asegurando que «nada importante nace deprisa» y que «todo necesita cuidado, constancia y tiempo», por lo que «la fe no consiste en correr, sino en confiar».
De igual manera, Bernabé Blanco apeló durante su pregón a la convivencia y al entendimiento entre los vecinos de Tomelloso, en un contexto en el que «tenemos que ser capaces de bajar el tono y abrir más nuestro corazón», defendiendo que «lo que nos une siempre será mucho más fuerte que aquello que intenta separarnos». Además, quiso recordar su experiencia profesional trabajando con personas con discapacidad, asegurando que «la grandeza de una sociedad se mide en cómo trata a quienes más lo necesitan», un valor que, a su juicio, también se refleja en la Romería, «donde todos tenemos sitio y nadie queda fuera». En este sentido, se dirigió especialmente a los jóvenes, animándoles a que «ojalá nunca perdáis la alegría, pero tampoco el rumbo», recordando que «la alegría más grata no está en la fiesta que pasa, sino en la fe que permanece». El pregón concluía con una emotiva oración a la Virgen de las Viñas y una llamada a vivir la Romería como una experiencia transformadora, al asegurar que «si la Romería no transforma el corazón, se queda en paisaje». Con el Auditorio López Torres puesto en pie, Bernabé Blanco cerraba su intervención con el tradicional «¡Viva la Virgen de las Viñas!». Justo después, Alejandro Ramírez, presidente de la Hermandad Virgen de las Viñas, le entregaba el reconocimiento de pregonero de la Romería de Tomelloso de este año 2026. Después de un gran aplauso del público presente, el presentador del acto, Pedro García Ocaña, daba paso al nombramiento como Mayoral de José María González, cuyo bastón le entregaba Javier Perales, reconocido como Mayoral del año pasado 2025.
José María González comenzaba su intervención mostrando su emoción y agradecimiento por el nombramiento, señalando que «es para mí un inmenso honor y una emoción difícil de expresar haber sido elegido Mayoral», asegurando que asume esta responsabilidad «con profundo orgullo por acompañar a nuestra Patrona en unas fiestas tan especiales». De hecho, quiso poner en valor la devoción compartida por todo el pueblo hacia la Virgen de las Viñas, destacando que la Romería es «una hermosa muestra de fe, de raíces y de tradiciones». El Mayoral también tuvo palabras de agradecimiento hacia su familia, recordando el origen de su fe como «una devoción sencilla, auténtica, nacida en mi hogar, de la mano de mis padres», evocando la figura de su madre «rezando con fervor» y subrayando que «la fe no siempre necesita grandes palabras, sino un corazón sincero». Asimismo, agradeció la labor de la Junta Directiva de la Hermandad de la Virgen de las Viñas, destacando «su esfuerzo, dedicación y cariño» para mantener viva la devoción a la Patrona y recordó con emoción a quienes ya no están, como Loren y Román, pero formaron parte de ese camino. José María González relató cómo llegó a formar parte de la Hermandad de la Virgen de las Viñas, asegurando que «nada ocurre por casualidad», en referencia a la llamada que le llevó a integrarse en la misma, una experiencia que le permitió encontrar «no solo compañeros, sino una verdadera familia». Cerró su intervención con un mensaje dirigido a las nuevas generaciones, deseando que «sepan conservar y transmitir esta devoción», así como defendiendo que la Romería siga siendo «ese lugar donde tradición y fe se dan la mano, donde el pasado y el futuro se encuentran».
Posteriormente, tenía lugar la entrega del reconocimiento de Pregonero Musical de la Romería de Tomelloso de este año 2026 al grupo Hakuna de Bolaños de Calatrava. Varios integrantes compartieron vivencias y el sentido de algunas de las canciones. Uno de ellos recordó cómo en Pinilla decidió ser monaguillo, mientras otro destacó que «el Señor te ama con locura, incluso en los momentos de oscuridad». El acto lo cerraba el presidente de la Hermandad de la Virgen de las Viñas, Alejandro Ramírez, poniendo en valor el significado de la Romería, al recordar que «nos acerca un poquito más a aquello que realmente nos mueve, que es nuestro amor a la Virgen María como Madre y protectora de todos nosotros». Además, tenía palabras de reconocimiento tanto para Bernabé Blanco como para José María González, destacando del primero «un magnífico pregón lleno de sentimiento» y subrayando valores como «la sencillez, la humildad y ese amor silencioso y sin apariencias» que ambos comparten. Durante su intervención, Alejandro Ramírez también puso el acento en el sentido de la Romería, recordando que «por encima de todo está nuestro amor a la Virgen de las Viñas». Asimismo, hizo referencia al objetivo de que la Romería sea declarada de Interés Turístico Nacional, aunque insistió en que «no se nos debe olvidar lo que nos sigue guiando en nuestra vida», apostando porque «tenemos que seguir trabajando para lograr una verdadera declaración de interés espiritual». Por último, Alejandro Ramírez animaba a los tomelloseros a vivir intensamente estos días, no sin antes concluir con un «¡Viva la Virgen de las Viñas! ¡Y viva su niñete!».























