Ante un numeroso público, la Posada de los Portales de Tomelloso fue testigo ayer de la inauguración de la exposición «Cincuenta años de Carnaval de improviso» de Jesús González «Manteca». Una divertida selección de fotografías que da testimonio del carnaval captado por el conocido tomellosero y que invita a “vivir unas fiestas desde la mas pura tradición manchega, con disfraces alejados de toda sofisticación y llevando la fiesta, el humor y el desparpajo a la calle”. Un evento presentado por Antonio González, hermano del autor, y al que asistieron el alcalde de Tomelloso, Javier Navarro, la concejala de Cultura, Inés Losa y los concejales del equipo de gobierno municipal, Manuel Marquina y Benito Benito, así como numerosos familiares y amigos, muchos de ellos de la peña Los Canuthi a la que pertenece el autor.
Losa agradeció la presencia de los numerosos asistentes a una exposición que supone “el punto de partida” del Carnaval 2024 en Tomelloso, cuyas obras tienen “un carácter muy especial” y que ha contado con la colaboración de cincuenta y cuatro personas para acompañar un texto a cada fotografía. Sobre el autor, Inés Losa lo ha valorado como “el de la calle, el de la gracia, el de la burla inteligente, cargada de ironía, improvisación y estando horas y horas representando sus personajes”, todo ello “con cariño y haciéndolo para disfrute de todos”. Por su parte Antonio González, hermano de «Manteca», lo ha definido durante la presentación como “un referente en el Carnaval de Tomelloso”, explicando que lo recuerda “disfrazándose todos los años” e “inoculándome el veneno del Carnaval, hasta que un día me dejó salir con él”. A su vez, recordó que hace sesenta años, además de estar prohibido el carnaval, la fiesta que lo acompaña tampoco existía, algo que era “fundamental para no perder el espíritu de que gente como Jesús saliese a la calle”. Finalmente, el propio Jesús González afirmó sentirse “muy querido” y agradeció la colaboración de las cincuenta y cuatro personas que han participado en la muestra, a su vez que dio las gracias al Ayuntamiento de Tomelloso por la cesión de la Posada de los Portales para acoger la exposición. Además, «Manteca» aprovechó para explicar que el humor lo heredó de Rosario, su madre, y pidió disculpas por las impertinencias cometidas a lo largo de su vida, aunque, como él mismo confesó, “todo el mundo me ha perdonado”.







