El ambiente se podía vivir en las calles de Tomelloso desde primera horas del día y se iba intensificando a lo largo del día. Una hora antes de que comenzara partido la Plaza de España estaba ya abarrotada, reuniendo finalmente a más de cuatro mil personas, ante la pantalla gigante colocada por el Ayuntamiento para ver la final entre España y Argentina, además su emblemática fachada lucia engalanada con los colores rojo y amarillo, así como de una bandera de España.
Una fiesta que continuo cuando llegó el primer gol dado por bueno del partido, que llegó de la mano de Ferrán Torres en la segunda parte de la prórroga y que daba la victoria a la Selección Española, desatando la euforia entre los aficcionados. Las calles se llenaron de gritos, pitidos de coche y de una alegría desbordante ante un hecho histórico deportivo.































