Durante la mañana de hoy, la presidenta nacional de la Asociación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural (AMFAR), diputada regional del Partido Popular y vicepresidenta de la Comisión de Agricultura y Ganadería de las Cortes de Castilla-La Mancha, Lola Merino, ha alertado este martes en Tomelloso de las consecuencias que, a su juicio, tendrá la nueva planificación hidrológica aprobada por el Gobierno central para el periodo 2028-2033.
Durante su intervención, Merino ha regresado a la actividad pública tras un periodo de baja médica de 19 meses, agradeciendo el apoyo recibido y mostrando su satisfacción por volver a trabajar. «Es un lujo y un placer estar aquí en Tomelloso. Gracias a Dios estoy bien y puedo seguir trabajando, que es lo que más me gusta en esta vida», ha señalado.
La dirigente popular ha centrado gran parte de su discurso en la situación hídrica de Castilla-La Mancha, defendiendo que el agua es un recurso esencial para garantizar el futuro de agricultores, ganaderos, regantes y municipios rurales de la región. Según ha explicado, la nueva planificación hidrológica publicada en el Boletín Oficial del Estado contempla «un recorte drástico de las dotaciones de riego, una reducción de las superficies regables, la extinción de derechos de riego y la reconversión forzosa de numerosas explotaciones de regadío a secano».
Por ello, Merino ha rechazado que estas medidas respondan a criterios de sostenibilidad ambiental y ha asegurado que supondrán un duro golpe para la economía regional. «Nos quitan el agua para vivir, para regar y para crecer. Castilla-La Mancha vive fundamentalmente de la agricultura y la ganadería, y si nos quitan la herramienta principal, que es el agua, están comprometiendo nuestro futuro», ha indicado.
La parlamentaria popular también ha cargado contra el presidente regional, Emiliano García-Page, al que ha acusado de «no defender» los intereses hídricos de Castilla-La Mancha frente al Ministerio para la Transición Ecológica.
«¿Dónde está Emiliano García-Page ante este ataque al campo? ¿Quién va a defender a esta tierra cuando se reducen las dotaciones de riego, se cierran pozos y se limita el desarrollo de nuestras explotaciones?», se ha preguntado durante su intervención.
Merino ha sostenido que las restricciones previstas no responden a criterios técnicos, sino a «decisiones políticas», señalando directamente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y al presidente autonómico, Emiliano García-Page.
Asimismo, ha recordado compromisos adquiridos por el Ejecutivo regional en materia de agua, como la regularización de 1.600 pozos de explotaciones prioritarias anunciada en 2019 o el denominado Pacto Regional por el Agua. Según ha afirmado, «ninguno de estos compromisos se ha materializado».
«Después de once años de gobierno socialista, el agua sigue siendo la gran mentira de Emiliano García-Page«, ha manifestado.
La presidenta de AMFAR ha reclamado una política hídrica basada en infraestructuras, inversiones y planificación, alejando el debate del enfrentamiento político. «El campo no vive de titulares, vive de agua», ha señalado.
Finalmente, Merino ha advertido de que, según los datos que maneja, Castilla-La Mancha podría pasar de representar el 58% de las explotaciones agrarias de regadío de España a apenas el 34%, lo que supondría que más de la mitad de las explotaciones actuales tendrían que transformarse en secano.
«Es el momento de que el Gobierno regional diga claramente qué va a hacer ante una planificación que puede llevar a la ruina a miles de agricultores, ganaderos y familias del medio rural», ha finalizado.







