La Guardia Civil del municipio granadino de Motril se encuentra investigando a una mujer de 46 años y a su hija, de 22, por la participación de ambas en ocho estafas perpetradas en distintos puntos de España, uno de ellos en Albacete. La operación comenzó el pasado mes de agosto tras la denuncia interpuesta por un vecino de la localidad de Dúrcal, en Granada, que explicaba que accedió a una página web en la que podía invertir en criptomonedas mediante el enlace de una conocida red social. A través de internet, las dos sospechosas podrían haber participado en una estafa de hasta 195.000 euros.
El denunciante detallaba que comenzó haciendo pequeños ingresos que le iban generando beneficios en su cuenta de modo que, asesorado por las dos mujeres que se pusieron en contacto con él por teléfono, fue invirtiendo cada vez más dinero. En un momento dado, las dos sospechosas le informaron que su inversión había generado beneficios por valor de 24.036 euros pero que, para recuperarlo, debía pagar 4.552,37 euros en concepto de gastos bancarios. El hombre accedió a realizar dicho pago, momento en que no volvió a saber nada de su dinero ni de las dos mujeres que habían contactado con él, calculando que, entre el dinero invertido y el pago realizado, al denunciante le habrían llegado a estafar más de 7.000 euros. Así, los investigadores averiguaron que el dinero había ido a parar a dos cuentas bancarias granadinas, las cuales habían movido un total de 195.000 euros de presuntas estafas a ocho personas: siete en las provincias de Albacete, Valencia, Castellón, Huesca e Ibiza, además del vecino afectado de Dúrcal. Dicho dinero, además, se había ido blanqueando al comprar tarjetas prepago de varios miles de euros cada una, según la Benemérita, que localizó a las titulares de ambas cuentas bancarias y descubriendo que se trataban de una madre y su hija. La Guardia Civil sospecha que se trata de «mulas», personas que, a cambio de una pequeña cantidad de dinero, dan de alta una cuenta bancaria a su nombre, verificada con videollamada y la fotografía de su DNI, cediéndosela posteriormente a los verdaderos estafadores. Por ello, las dos mujeres están siendo investigadas como presuntas colaboradoras necesarias en un delito de estafa y otro de blanqueo de capitales. A ello se suma la investigación de las autoridades, que están tratando de identificar y detener a los auténticos estafadores.







