La Guardia Civil se encuentra investigando al propietario de una explotación ganadera en el municipio guadalajareño de Uceda, donde las autoridades han hallado numerosos animales muertos por falta de atención y cuidado. La inspección llega tras la denuncia por el posible abandono de ganado ovino, caprino y porcino que se encontraba en las instalaciones del hombre ahora investigado. Al llegar, la Benemérita se encontró numerosos cadáveres de animales y hasta un foso que servía para enterrar animales que morían, aparentemente, por no recibir ningún cuidado ni atención. Les advertimos de la dureza de las imágenes que van a ver bajo estas líneas.
El propietario de la granja ahora investigado habría llegado a desatender a los animales al no proporcionarles agua, comida y cuidados higiénico-sanitarios durante meses, además de no haber pasado los controles veterinarios obligatorios, algo que podría constituir una importante amenaza sanitaria por posible contagio de enfermedades. Un grupo de voluntarios catalogaba de “película de terror” lo presenciado en la granja que descubrieron hace seis meses con animales en extrema delgadez o directamente muertos y que llevaban socorriendo desde agosto del pasado año, intentando sacar adelante a casi un centenar de animales entre cerdos, cabras y ovejas. El dueño de la granja, a quien dichos voluntarios intentaron ayudar económicamente, desapareció de la misma a finales de enero, cuando la situación se volvió insostenible.
Con la intervención de la Unidad del Seprona de la Guardia Civil, así como los veterinarios del Servicio de Ganadería de la Delegación Provincial de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de Guadalajara, se ha descubierto una situación desoladora con numerosos cadáveres de animales que habrían muerto por falta de los cuidados más básicos. Una granja en la que convivían varias especies de animales y en la que se ha llegado a encontrar un foso común con cadáveres enterrados en ella. Ahora, la Guardia Civil está investigando al propietario de la granja por un presunto delito de maltrato animal y se está buscando solución para animales que quedan vivos y que serán finalmente reubicados bajo control veterinario, aunque algunos tendrán que ser sacrificados por el riesgo sanitario que suponen.







