La Guardia Civil de Madrid ha comunicado la detención de un hombre, que habría confesado el asesinato de Amelia, Ángeles y Pepe, cuyos cadáveres aparecían el pasado jueves, 18 de enero, con signos de violencia en el domicilio madrileño de Morata de Tajuña en el que residían. Se trata de un varón, de 42 años, de origen pakistaní, que se había convertido en uno de los principales sospechosos puesto que, hace dos años, les habría prestado 60.000 euros a las dos hermanas. Así pues, hace algunos meses, habría acudido a su domicilio para exigirles que le devolvieran dinero. Ante la negativa de las hermanas a hacerlo, agredió con un martillo a una de ellas. Al parecer, el ciudadano pakistaní se habría entregado este mismo lunes, 22 de enero, en el cuartel de la Guardia Civil de Arganda del Rey, después de enterarse de que los agentes lo estaban buscando.
Aún así, continúan los enigmas en torno al hallazgo de los cadáveres de los tres hermanos que, aunque procedían de la localidad ciudadrealeña de Torre de Juan Abad, siempre habían vivido juntos, primero en una vivienda de Madrid, situada en el distrito de Ciudad Lineal, para posteriormente trasladarse a la vivienda de Morata de Tajuña en la que han aparecido sus restos mortales parcialmente quemados, apilados y con restos de sangre, según ha comunicado la Guardia Civil de Arganda del Rey Al parecer, según han relatado los vecinos a los medios de comunicación, las dos mujeres, de 71 y 74 años respectivamente, llevaban algunos años jubiladas, mientras que su hermano mayor, de 79 años, padecía una discapacidad.
Ahora, la principal hipótesis de la Guardia Civil sería un ajuste de cuentas por una deuda relacionada con un timo amoroso, puesto que las hermanas habrían contactado, hace aproximadamente siete años, con dos supuestos militares, con los que entablaron una relación amorosa virtual. De hecho, uno de ellos escribía un mensaje a Ángeles, que todavía se puede leer en su página de Facebook, en el que aseguraba que «estuve un rato mirando tu página, mirando tu hermosa foto. Me asombró la increíble belleza con la que Dios te creó. Me gustaría tenerte como amigo. Tengo muchas ganas de saber más acerca de este hermoso ángel con el que estoy bendecido. Sino te importa, quiero que me agregues como amigo».
En cuestión de minutos, la septuagenaria le contestaba completamente prendada, señalando que «eso son tus ojos», por lo que pronto comenzaban una conversación en la que el timador seguía adulando a la mujer, al comentarle que «te ves muy hermosa y atractiva. No es seguro hablar aquí, podemos hablar por WhatsApp». Poco después, en paralelo, la otra hermana, Amelia, también comenzaba una relación virtual de iguales características con otro supuesto militar llamado Edward. Pasado un tiempo, uno de estos presuntos militares les habría comunicado que el otro había muerto, necesitando una importante cantidad de dinero para poder cobrar una herencia. Así que, desde ese momento, las hermanas habrían comenzado a mandar dinero a Edward, uno de sus presuntos novios, que no cesaba en pedirles cada vez más cantidades con diversas excusas.

A pesar de que sus allegados les alertaron de que podrían estar cayendo en uno de los conocidos como timos amorosos, las hermanas siempre insistieron en que el romance era verdadero, mientras se endeudaban para saciar las demandas del supuesto amante, llegando a pedir dinero a varios conocidos, con la excusa de que estaba destinado en un país donde no podían pagar con sus tarjetas de crédito. Aunque también llegaron a ponerse en contacto con ellas desde la sucursal bancaria con la que operaban para alertarlas de movimientos sospechosos de grandes sumas de dinero desde sus cuentas, tanto Ángeles como Amelia se negaron a darles ningún tipo de explicación sobre las transferencias que realizaban. Incluso habrían llegado a pedirle dinero a Fernando Villalaín, alcalde de Morata de Tajuña, que se negó a abonarles las solicitudes de dinero, advirtiéndoles también de que podrían estar siendo víctimas de un timo.
De hecho, los investigadores creen que podrían haber pedido dinero a la persona equivocada que, ahora, habría liquidado la deuda acabando con sus vidas. Tanto es así que los vecinos consultados por los medios de comunicación aseguran que habrían empezado a solicitar préstamos a personas de dudosa reputación de Arganda del Rey. También, hace algunos meses, un hombre habría acudido a su casa con un martillo para exigirles que le devolvieran dinero. Un domicilio que no era su única vivienda, puesto que contaban con otras propiedades repartidas por España, como un piso en Madrid capital, que podrían haber vendido junto a coches o muebles para saciar las peticiones del supuesto amante, al que se calcula que enviaron hasta 400.000 euros. Lo habría conseguido suplantando identidades, utilizando imágenes falsas, además de un traductor para intercambiar mensajes con las hermanas.

Al parecer, habían sido los propios vecinos de los hermanos los que alertaron al Ayuntamiento de Morata de Tajuña de que llevaban aproximadamente un mes sin verlos, algo que les había extrañado puesto que solían participar en distintas actividades de la localidad. De hecho, en un primer momento, pensaban que se habían ido de vacaciones, algo que pronto descartaron porque tampoco respondían ni a las llamadas ni a los mensajes. Así pues, tras obtener los permisos judiciales correspondientes, la Guardia Civil de Arganda del Rey entraba en la vivienda, encontrando los tres cadáveres en avanzado estado de descomposición, que serán sometidos a las correspondientes autopsias en el Instituto de Medicina Legal de Valdebebas, en Madrid. Serán claves para conocer las causas concretas de las muertes, aunque todo parece indicar que se pudo producir a mediados del pasado mes de diciembre.







